Desde la más remota antigüedad se han reportado testimonios sobre las propiedades terapéuticas del Aloe Vera. Dioscórides, médico griego del s.I, ya usaba esta planta para curar a sus pacientes y, numerosas civilizaciones orientales y occidentales dejaron referencias sobre su utilización, a lo largo de toda la historia hasta nuestros días.
Se cuenta que la mismísima Cleopatra en sus famosos baños para mantenerse siempre joven y con una piel envidiada por todos, no era leche de burra y miel lo que utilizaba, sino la pulpa del Aloe vera.
Queda constancia de la importancia de esta planta en las paredes de tumbas y monumentos funerarios del Antiguo Egipto, donde se han encontrado dibujos de Aloe vera confirmando lo que afirman algunos egiptólogos: que era uno de los componentes usado para embalsamar los cadáveres de faraones.
Conocida como la planta de la inmortalidad, era sembrada junto al camino que llevaba al Valle de los Reyes para que el faraón pudiera alimentarse en su trayecto al mundo de Osiris.
En el famoso papiro de Ebers o El libro egipcio de los remedios (1550 a.C.) figuran fórmulas medicinales cuyo ingrediente principal era el zumo de Aloe vera, cuyas propiedades antiinflamatorias, analgésicas y bactericidas eran muy apreciadas.
Si hay alguna planta que pueda considerarse la “Reina de las Plantas Medicinales”, ésta es sin duda el Aloe Vera por sus múltiples usos e innumerables propiedades.
En la actualidad, es conocida por su amplio uso en productos de cosmética y belleza. Sin embargo, su uso interno, resulta indispensable para nuestra salud, siendo nuestra mejor aliada para mantenernos siempre sanos y complementar nuestra dieta diaria.
Con un chupito diario de jugo puro estamos evitando y solucionando muchísimos de los problemas que hoy en día son tan comunes en nuestra sociedad.
Entre sus componentes destacan:
VITAMINAS: A, B1, B2, B3, B5, B6, B9, C, D.
SALES MINERALES Y OLIGOELEMENTOS: Hierro, Calcio, Fósforo, Magnesio, Manganeso, Zinc, Cobre, Potasio, Cromo, Selenio, Silicio, Germanio.
AMINOÁCIDOS ESENCIALES: L- Arginina, L- Carnitina, L- Fenilalanina, D,L-Fenilalanina, Glicina, L-Glutamina, L-histidina, L-Lisina, L-Ornitina, tirosina, Hidroxitriptófano.
ENZIMAS
MONO Y POLISACÁRIDOS
ANTRAQUINONAS
SAPONINAS
ESTEROLES
Los científicos han definido el Aloe Vera, como una planta “ADAPTÓGENA”, es decir, es capaz de restablecer el normal equilibrio del organismo, cubriendo todas las necesidades que nuestro cuerpo necesita para funcionar correctamente y mantener perfecto estado de salud.
El Aloe Vera es una planta con un poder medicinal único e ideal para tratar muchas afecciones de una forma totalmente natural.
Los estudios científicos demuestran que:
– Favorece la eliminación de metales pesados y la desintoxicación del hígado.
– Depura, tonifica, alcaliniza y oxigena el organismo.
– Potente regenerador dérmico.
– Es oxigenador y antihistamínico (asma y EPOC).
– Cicatriza la mucosa gástrica e inhibe el crecimiento de Helicobacter Pylori.
– Tiene efecto antioxidante, evitando la peroxidación lipídica.
– Contribuye a inhibir el crecimiento tumoral gracias al Acemanano.
– Posee propiedades antibióticas, bactericidas, antivirales y analgésicas.
– Es preventivo en caso de infecciones virales respiratorias (gripe, resfriado, laringitis) por inducir la formación de anticuerpos.
– Posee actividad hipoglucemiante e hipolipemiante en el sistema endocrino.
– Es capaz de reducir los niveles de glucosa en la sangre y también cierta acción en los niveles sanguíneos de colesterol y triglicéridos.
– Tiene una alta efectividad frente a problemas del sistema inmunológico ya que tiene actividad inmunomoduladora y antimicrobiana en relación a un sin número de microorganismos, bloquea la reproducción del VIH y de los herpes virus y estimula la actividad de los monocitos y macrófagos.
– Actúa como antiinflamatorio ya que inhibe la síntesis de prostaglandinas y reduce la migración e infiltración de leucocitos, la liberación de histamina y la síntesis y secreción de leucotrienos.
– Posee propiedades anticancerígenas y antitumorales, sobre todo en los sarcomas
blandos, el acemanano (sustancia contenida en aloe vera) es capaz de reducir el
crecimiento del tumor o producir regresión del mismo.
– Facilita la curación de heridas, quemaduras y lesiones epidérmicas y reduce el dolor.
No es de extrañar que el Aloe vera juegue un papel estrella en muchos productos y tratamientos de belleza, ya que es la ÚNICA sustancia que tiene la capacidad de penetrar hasta la capa más profunda de la piel (y lo hace 4 veces más rápido que el agua), hidratando y reparando las células y tejidos de dentro hacia fuera.
¿Para qué tipo de pieles es recomendable?
El Aloe Vera está indicado para TODO TIPO de pieles, desde las más grasas hasta las más secas y sensibles.
Su excelente composición es capaz de adaptarse a la piel sobre la que se aplique, identificando sus necesidades y actuando sobre ellas.
Tiene la capacidad de astringir las pieles grasas, hidratar las secas, regular el sebo en las acnéicas y calmar las pieles irritadas.
Entre sus usos podemos destacar:
– Para aliviar las quemaduras de sol. El aloe vera es calmante y antiinflamatorio por eso es excelente para aliviar las molestias de las quemaduras solares y cualquier tipo de quemadura.
– Como filtro solar. El aloe vera bloquea hasta en un 20% los rayos solares UV y previene las manchas cutáneas.
– Para hidratar la piel del cuerpo. Además de sus propiedades hidratantes, el aloe vera mejora la textura y la elasticidad de la piel, así que es perfecto también para prevenir las estrías.
– Es capaz de regular el pH de la piel debido a su capacidad para penetrar en las 3 capas de la piel dermis, epidermis e hipodermis. Esto permite que las bacterias que obstruyen los poros sean expulsadas y que además ayude, con ello, a la eliminación de las células muertas.
– Para limpiar en profundidad. Por sus propiedades astringentes se utiliza para eliminar las impurezas y cerrar los poros abiertos.
– Para prevenir las arrugas. Por su capacidad regenerante y rejuvenecedora, combate las arrugas y las líneas de expresión.
– Para tratar el acné. Las propiedades antibacterianas y antiinflamatorias lo convierten en una excelente terapia para tratar granos, espinillas, puntos negros, así como cicatrices.
– Para calmar las molestias de la depilación. Tiene efecto calmante y balsámico, por lo que es genial para aplicar tras la depilación, ya sea láser, cera o rasurado. También se recomienda en hombres para calmar la piel tras el afeitado.
– Para aliviar las piernas cansadas. Su poder refrescante es perfecto para aplicar sobre pies y piernas y aliviar la sensación de pesadez.
– Para combatir problemas del cuero cabelludo como el exceso de grasa, la caspa, la dermatitis o la psoriasis.
Es un estimulador capilar, ya que facilita la nutrición del folículo capilar, estimulando así la fortaleza del cuero cabelludo.
– Para hidratar el pelo seco. Los aminoácidos, vitaminas y minerales hacen del aloe vera un ingrediente único para nutrir y revitalizar el pelo, aportándole brillo y fuerza.
Las sustancias del aloe tienen una composición química similar a la de la queratina, que es la proteína esencial del cabello, por lo que lo rejuvenece proporcionándole sus mismos nutrientes. El resultado es un cabello más elástico, suave, brillante, flexible y, por lo tanto, menos quebradizo.
– Contribuye al fortalecimiento y crecimiento de las uñas. Además de eliminar los hongos por su potente acción bactericida.